El pasado 2 de diciembre de 2025 se celebró la décima sesión de TransformarteS, que abordó dos ejes estratégicos para la banca europea: la simplificación de la taxonomía de finanzas sostenibles en la Unión Europea y las lecciones del modelo británico de identidad digital ante su inminente adopción en la UE.
En el primer eje, se analizó cómo la Comisión Europea ha impulsado una simplificación de la taxonomía verde para hacerla más operativa y proporcional, sin reducir su ambición ambiental. Más del 70% de las exposiciones crediticias de los bancos europeos se concentran en industrias con alta huella climática, y el 85% de los inversores europeos muestra interés en productos sostenibles. La agenda de simplificación, apoyada en herramientas como el EU Taxonomy Compass o el European Single Access Point (ESAP), facilita la identificación de actividades alineadas con los objetivos ambientales de la UE y reduce la carga administrativa de las entidades. Casos como los de BNP Paribas, BBVA o Triodos Bank demuestran cómo bancos y fintechs están integrando analítica avanzada, IA y big data para medir la alineación con la taxonomía, movilizando más de 100.000 millones de euros hacia financiación verde. El resultado: mayor transparencia, reducción del riesgo de greenwashing y surgimiento de nuevos productos de inversión ESG.
El segundo eje examinó el avance del Reino Unido como referente europeo en identidad digital segura e interoperable. El mercado británico ya supera los 2.100 millones de libras y se apoya en tecnologías maduras como biometría avanzada, autenticación sin contraseñas y blockchain para credenciales descentralizadas. Iniciativas como la GOV.UK Wallet —cartera digital oficial para acceder a servicios públicos— o el Digital Company ID de CFIT muestran un ecosistema público-privado en rápida expansión, basado en altos estándares de seguridad y certificación. Plataformas privadas como Select.ID o Yoti complementan este marco, ofreciendo identidades digitales reutilizables y verificadas en minutos. Estas experiencias servirán de referencia para la UE, que deberá desplegar su EU Digital Identity Wallet antes de finales de 2026 bajo el reglamento eIDAS 2.0. El éxito dependerá de la interoperabilidad, la confianza ciudadana y la coexistencia entre soluciones estatales y privadas.
La sesión concluyó destacando que la sostenibilidad y la identidad digital comparten un mismo desafío: traducir la regulación en herramientas tecnológicas tangibles que refuercen la transparencia, la seguridad y la competitividad del sistema financiero europeo.
Esta es la presentación completa:


